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Ir al trabajo con gripa: ¿sí o no?

En la vida cotidiana son frecuentes los malestares de salud  ocasionados por la gripa, esa molesta condición causada por el virus ARN, de la familia orthomyxoviridae. Sus síntomas alteran e impactan de una u otra forma nuestra cotidianidad, por eso una pregunta frecuente que se hacen aquellos que la padecen es si el médico debe incapacitar laboralmente a quienes la padecen.  En otras palabras, ¿está justificado o no ir a trabajar por esta causa?

El tema va más allá del individuo pues si se trata de un empleado con gripa, lo ideal es alejarlo de su entorno de trabajo para que no contagie a otros colaboradores. ¿Debe entonces un jefe recomendarle a su empleado que no vaya a trabar con gripa? Está estudiado que las consecuencias de una incapacidad laboral son múltiples y variadas y afectan desde los aspectos económicos, operativo y productivo de las empresas hasta lo personal.

Antes de responder esta gran inquietud es necesario adentrarnos un poco en esta dolencia que se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad. Hay que advertir que erradicarla se torna muy difícil por tener el virus la facultad de mutar permanentemente. Por ello es importante concienciar a nuestra población consultante en su rol de pacientes que una simple gripa puede convertirse en una epidemia y esta a su vez, en una pandemia. Y si bien de gripa nadie se muere, sí puede haber desenlaces fatales de sus complicaciones pues se pueden presentar estados de deshidratación severos y de inmunosupresión, o bajas defensas, que pueden poner en riesgo la salud y por ende la vida del paciente.

Por todo lo anterior se recomienda que un estado gripal en sus primeros días, cuando se presentan el dolor de cabeza, la congestión nasas y la rrinorrea, debe ser cuidado en casa por ser esta la etapa de la enfermedad considerada más contagiosas de virus. Pero más aún por representar una amenaza involuntaria para las personas que se encuentran sanas en nuestro entorno, especialmente en recintos cerrados como el lugar de trabajo, el colegio y  los servicios de transporte masivos.

Desde el ámbito médico de la atención prioritaria somos conscientes de que el paciente amerita una incapacidad mínima de tres  días pues aun el uso de tapabocas convencionales en lugares públicos no  evita que los demás se puedan contagiar. En cambio sí sucede que asistir con gripa a lugares concurridos incide de manera directa en la prevalencia  o aumento de casos del ciclo de  reinfección. Lo anterior sucede porque un paciente con gripa al estornudar expulsa aerosoles nasales y bucales con el virus a su compañero de al lado y este a su vez se contagia del virus iniciando su estado gripal, cuando el que lo contagió  está  terminándolo. Esto desencadena una rotación del virus que sin lugar a dudas se torna  más costosa para el empleador. Por ello es preferible unos días de ausencia de un solo empleado y no de varios en un  periodo de tiempo determinado.

Por todo lo anterior, mi recomendación es que cuando presente un cuadro gripal acuda a su médico de la EPS, a través de la  consulta prioritaria, pues allí el médico lo direccionará de acuerdo a su criterio y recibirá la atención respectiva y su correspondiente incapacidad, pero lo más importante es que se abstenga de asistir con gripa al trabajo, evite contacto con su grupo familiar primario y menos aún asista a lugares concurridos. Lo recomendable es que guarde reposo en casa, consuma mucho líquido y tome antrigripales cada ocho horas. Si usted es empleador y está leyendo este artículo, devuelva a sus empleados bajo estados gripales, pues esta medida le traerá un ambiente laboral sano y responsable y le evitará una inasistencia laboral masiva.

Fuente: Revista Semana

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