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Autopsias de personas con Covid-19 no evidencian inflamación cardíaca

Por 5 julio 2020 Sin comentarios
Foto cortesía: Reuters

Pequeños vasos y capilares obstruidos en los pulmones por coágulos sanguíneos y hemorragias asociadas al Covid-19 contribuyeron significativamente en la descompensación y muerte de pacientes afroamericanos, quienes murieron por causa del nuevo Coronavirus. Estos hallazgos forman parte de una investigación patológica hecha en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Louisiana (LSU Health New Orleans), cuyos científicos realizaron una serie de autopsias a personas que murieron por Covid-19 en Estados Unidos.

Tal como lo informó el autor principal Richard Vander Heide, profesor y director de Investigación de Patología de la Escuela de Medicina de la LSU Health New Orleans, el estudio se hizo en cadáveres de hombres y mujeres entre 40 y 70 años de edad. Todos afroamericanos con antecedentes de hipertensión, obesidad, diabetes tipo II y enfermedades renales crónicas. “En todos los casos, los pacientes acudieron al hospital de tres días a una semana después de desarrollar tos leve y fiebre de 38 o 39 grados. Experimentaron descompensación respiratoria repentina”.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista The Lancet Respiratory Medicine. Según la publicación científica, otro de los hallazgos arroja niveles elevados de dímeros D, fragmentos de proteínas involucradas en la descomposición de los coágulos sanguíneos. Lo que no se evidenció fue miocarditis o inflamación del músculo cardíaco, una de las sugerencias de causa de muerte que se manejan en la actualidad en torno al Covid-19.

Durante la atención en vida de los pacientes estudiados, las radiografías de tórax mostraron “opacidades bilaterales de vidrio esmerilado”, lo que se relaciona con el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA). Los patólogos revelaron que, si bien encontraron el mismo daño generalizado en las estructuras pulmonares involucradas en el intercambio de gases registrado en la epidemia del SARS en 2003, la nueva coagulación de vasos pequeños es una señal específica relacionada al SARS-CoV-2.

“Las implicaciones clave de nuestro estudio incluyen el descubrimiento de un mecanismo para la patología severa dentro de la población afroamericana, probablemente extensible a todas las personas con enfermedad grave, y posiblemente un objetivo para el tratamiento terapéutico inmediato”, sentenció Vander Heide.

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